Comunidad Profesional

“No podemos recibir más pacientes porque estamos al límite con los sedantes”, dijeron desde las clínicas

Este diagnóstico fue realizado a pocas horas de que finalicen las restricciones establecidas por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) presidencial, que vence mañana. Además, agregaron que la situación “es desesperante”.

Integrantes de Asociación de Clínicas de la provincia de Buenos Aires, distrito 1 (Acliba) y directivos de Federación de Clínicas de la provincia de Buenos Aires (Fecliba), coincidieron que han realizado distintas gestiones con laboratorios y droguerías, pero la escasez de sedantes es extremadamente preocupante.

Estos medicamentos son vitales para la atención en terapia intensiva, donde la ocupación de camas ronda entre el 75 y 85 por ciento en nuestra ciudad, y en el interior de la provincia de Buenos Aires hay distritos con ocupación de entre el 90 y el 100 por ciento.

Raúl Tassi, presidente del Instituto Médico Platense, aseguró que en una reunión de Acliba distintas clínicas coincidieron en que “no hay más sendas para los pacientes de terapia intensiva y agregó que “esto significa que no podemos atender a los pacientes, porque es imposible en terapia no poder sedar”.

Por su parte, Néstor Porras, presidente de Fecliba, dijo que “junto a IOMA hicimos distintas gestiones con laboratorios, pero la fuerte demanda nacional genera una preocupante escasez de medicamentos, que han aumentado en sus precios que estarían más allá de los precios máximos fijados por el ministerio de Salud de la Nación”.

“A la alta ocupación de camas y la falta de medicamentos a los que prácticamente hay que pagar en efectivo, se suma el cansancio de enfermeros, empleados y profesionales de la salud que están dejando todo para trabajar muchísimo cada jornada, tras una segunda ola que está arrasando los recursos disponibles”, agregó el titular de la Federación.

Según precisaron desde el sector, los precios de los medicamentos de sedación tuvieron altas variaciones en los precios el vatracurio de 50 miligramos que en abril de 2020 tenía un costo de 138,68 pesos pasó este año a 732,05 pesos (428 por ciento); el pancuronio de 4 miligramos pasó de 53,65 a 248,05 pesos (362 por ciento); el Fentanilo subió de 52,20 a 514,25 pesos (642 por ciento); el Midazolam de 15 miligramos trepó de 38,70 a 514,25 pesos (1229 por ciento) ; y el Propofol subió de 137,70 a 859,10 pesos (524 por ciento), valores compatibles con un relevamiento realizado por una asociación nacional de clínicas.

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