Comunidad Profesional

«El medicamento es un bien social, no un simple producto de consumo»

En una entrevista para Comunidad Profesional, Alejandra Gómez, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires y de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), analizó los riesgos de la reciente desregulación de medicamentos impulsada por el Gobierno Nacional y el impacto que tiene en la salud pública y el bolsillo de los ciudadanos.

La salud pública en Argentina atraviesa un momento de debate intenso tras las recientes medidas del Gobierno Nacional y las disposiciones de la ANMAT, que han oficializado el paso de diversas moléculas de «venta bajo receta» a «venta libre».

Esta decisión ha encendido las alarmas en el sector farmacéutico, no solo por lo que implica para el ejercicio profesional, sino fundamentalmente por la seguridad de los pacientes.

Alejandra Gómez, pta. del Col. de Farmacéuticos bonaerense

El mito de la «venta libre»: no es sinónimo de inocuidad
Uno de los puntos centrales de la preocupación radica en el mensaje que se transmite a la sociedad al facilitar el acceso a ciertos fármacos. Según Alejandra Gómez, existe una idea errónea de que un medicamento de venta libre puede ser utilizado de manera indiscriminada por cualquier persona.

«Que un medicamento sea de venta libre lo que implica es que no necesita una prescripción médica, pero sí que genera un efecto terapéutico, que puede tener contraindicaciones, interacciones y efectos adversos».

La titular del Colegio de Farmacéuticos advierte que el consumo sin asesoramiento puede ser peligroso, especialmente en pacientes con patologías previas o que ya consumen otros medicamentos que podrían interactuar negativamente.

Además, existe un riesgo sanitario latente: la automedicación de productos de venta libre puede «tapar» síntomas de cuadros más graves que requieren diagnóstico médico.

El impacto económico: medicamentos más caros para el paciente
Contrario a la premisa de que la desregulación y la competencia podrían reducir los precios, Gómez señaló que en la práctica esto no ha ocurrido
. Por el contrario, la reclasificación de un medicamento a «venta libre» suele representar un golpe al bolsillo del afiliado.

«Estos medicamentos salen de la cobertura de las obras sociales y las prepagas», explicó la presidenta de COFA.

En general, los sistemas de seguridad social solo cubren aquellos fármacos que requieren receta; al pasar a la categoría de venta libre, el paciente pierde el descuento y debe abonar el valor completo del producto, lo que encarece significativamente el acceso al tratamiento.

La farmacia como garante de seguridad

Un frente adicional de conflicto es el anteproyecto de ley que busca permitir la comercialización de medicamentos de venta libre fuera del ámbito de las farmacias.

Para Gómez, esto representa una gravedad institucional y sanitaria mayor, ya que se perdería la trazabilidad del producto.

En la farmacia, la presencia de un profesional farmacéutico garantiza la seguridad desde la elaboración hasta la dispensa.

«Fuera de la farmacia no habría nadie que garantice ni el origen del medicamento, ni la legitimidad, ni cómo fue conservado», sentenció
. Factores críticos como la temperatura y la humedad son esenciales para mantener la eficacia de un fármaco, condiciones que difícilmente se aseguran en comercios no especializados.

Aunque en la provincia de Buenos Aires existe una ley vigente que protege el modelo sanitario y la exclusividad de la farmacia, la preocupación persiste por el impacto que estas normativas nacionales podrían tener en el resto del país y la concepción del medicamento que promueven.

Conservación y consejos profesionales
Más allá de la coyuntura política, la entrevista también abordó temas cotidianos sobre el cuidado de los remedios en el hogar. El farmacéutico cumple un rol clave asesorando sobre la conservación, explicando por qué algunos blísteres tienen colores específicos (como protección ante la fotosensibilidad) o por qué no es recomendable sacar las pastillas de su envoltorio original para ponerlas sueltas en pastilleros, ya que esto las expone a la humedad.

Gómez enfatizó que el farmacéutico es un profesional de la salud siempre disponible para asesorar y acompañar al paciente, asegurando que la medicación sea segura una vez que llega al domicilio.

Próximo encuentro político-económico
Para profundizar en estos debates, el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires organizará en agosto el Tercer Encuentro Político Económico de Farmacéuticos.

En este foro se discutirán temas críticos como la política sanitaria, el financiamiento de las obras sociales y el rol fundamental del farmacéutico frente a modelos que intentan tratar al medicamento como un simple bien de consumo.

Desde el sector, la consigna es clara: el medicamento es un bien social cuyo acceso debe ser garantizado de forma segura y siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud.

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