Tras el hito alcanzado con el satélite Atenea en la misión Artemis II de la NASA, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) reafirma su vanguardia tecnológica en el sector aeroespacial. La unidad académica completó el desarrollo y la entrega de dos instrumentos fundamentales para el satélite argentino SABIA-Mar: un receptor de datos ambientales y un receptor GPS de alta precisión.
El proyecto SABIA-Mar, impulsado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), tiene como misión principal el estudio de los ecosistemas marinos, el ciclo del carbono y el manejo de recursos pesqueros a nivel regional e internacional.
Innovación en recolección de datos ambientales
El Grupo de Investigación y Desarrollo en Comunicaciones Digitales (GrIDComD) entregó el receptor satelital de datos ambientales DCS (Data Collection System). Este instrumento permite recolectar información de plataformas ubicadas en lugares remotos, como boyas en el Atlántico Sur o estaciones en la Antártida.
Soberanía Tecnológica: El decano de Ingeniería, Marcos Actis, destacó que el uso de sistemas propios permite ahorrar divisas al evitar el pago de servicios internacionales como ARGOS.
Evolución: El nuevo DCS es una versión actualizada del que voló en la misión SAC-D/Aquarius en 2011.
Aplicación: Los datos obtenidos son vitales para diagnósticos científicos sobre el calentamiento global y políticas ambientales.
El equipo responsable estuvo integrado por los ingenieros Hugo Lorente, Gerardo Sager, José Juárez y Adrián Carlotto.
Un hito nacional: el primer receptor GPS para espacio profundo
Por su parte, el grupo Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT) desarrolló el AGR-T, un receptor GPS de alta confiabilidad diseñado íntegramente con componentes resistentes a la radiación.
Primer ejemplar nacional: Se trata del primer instrumento de su tipo fabricado en Argentina para misiones de órbita baja y larga duración.
Eficiencia en costos: Según Actis, mientras que un receptor extranjero de estas características cuesta alrededor de 1.500.000 dólares, el desarrollo local permite reducir ese valor a un tercio.
Integración exitosa: El AGR-T ya fue incorporado a la plataforma del satélite en la sede de INVAP en Bariloche.
Desafíos y futuro del sector
A pesar de los logros, el decano Actis advirtió sobre la importancia de sostener políticas de Estado que financien estos proyectos para no perder competitividad frente a desarrollos extranjeros. «Esperamos que Argentina no pierda el liderazgo espacial que hoy tiene en Latinoamérica», concluyó.
Actualmente, el satélite SABIA-Mar se encuentra en INVAP (Bariloche) atravesando las pruebas finales antes de la integración de sus cámaras principales, consolidando un ecosistema de innovación que posiciona a la UNLP y al país como referentes en tecnología satelital.







