El presidente del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, qjue asumirá un nuevo mandato el próximo 7 de agostom pasó por «Comunidad Profesional», por FM Classique de La Plata, donde destacó el crecimiento de las actuaciones notariales digitales y explicó cómo la tecnología simplifica trámites que antes obligaban a trasladarse. Además, advirtió sobre una nueva consulta que crece entre los bonaerenses: los actos de autoprotección.
El próximo 7 de agosto, Guillermo Longhi iniciará su segundo mandato como presidente del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, luego de haber recibido nuevamente el respaldo unánime del notariado bonaerense.
En esta nueva etapa, uno de los principales objetivos será profundizar el proceso de modernización tecnológica que viene impulsando la institución desde hace varios años.
Las declaraciones fueron realizadas durante una visita al estudio del programa Comunidad Profesional, que se emite los viernes a las 14 por FM Classique de La Plata, donde repasó los avances alcanzados por el Colegio y los desafíos que se vienen.
El avance de la despapelización
Uno de los ejes de la entrevista fue la transformación digital de la actividad notarial. Longhi sostuvo que el Colegio de Escribanos bonaerense es uno de los más avanzados del país en esta materia y recordó que el camino comenzó mucho antes de que la digitalización se instalara como tema de agenda.
«Cuando nadie hablaba de despapelización, nuestros especialistas ya recorrían el mundo estudiando cómo evolucionaba el notariado digital para desarrollar herramientas propias», explicó.
Ese trabajo permitió desarrollar la Plataforma de Actuación Notarial a Distancia, un sistema que hoy posibilita realizar numerosos trámites sin necesidad de que todas las personas concurran físicamente a una escribanía.
Longhi explicó que uno de los casos más habituales es el de los contratos de alquiler. Antes, cuando un estudiante llegaba a La Plata para cursar una carrera y el garante vivía en otra ciudad, era necesario viajar para firmar la documentación. Hoy, cada parte puede conectarse desde una escribanía cercana mediante videoconferencia y el contrato queda certificado en apenas unos minutos.
El sistema también permite realizar autorizaciones, contratos de mutuo y toda aquella documentación que no requiere protocolo notarial. Entre los trámites que más crecieron aparecen las autorizaciones para viajes de menores al exterior.
En ese sentido, Longhi señaló que muchas familias tienen hoy alguno de sus integrantes viviendo fuera del país por motivos laborales o de estudio. En esos casos, ya no es necesario concurrir a un consulado, buscar un notario extranjero, apostillar la documentación y enviarla a la Argentina. «Mediante una videoconferencia con un escribano argentino, la autorización queda confeccionada en pocos minutos y tiene plena validez para la Dirección Nacional de Migraciones», explicó.
El presidente del Colegio remarcó que la digitalización no implica perder seguridad jurídica. «Lo único que cambia es el soporte. Antes era papel y ahora es digital, pero las garantías siguen siendo exactamente las mismas», afirmó.
Para ello, explicó que la plataforma verifica la identidad de cada persona mediante el documento, validaciones con bases oficiales, geolocalización y la supervisión permanente del escribano durante toda la audiencia. Además, el profesional controla que exista plena voluntad de las partes antes de firmar el documento, que luego puede rubricarse con firma digital, electrónica o incluso directamente sobre la pantalla del celular.
Longhi aseguró que el uso del sistema crece todos los meses y que la respuesta de los usuarios es muy positiva. «La gente empieza a conocer esta herramienta y las certificaciones digitales aumentan mes a mes», sostuvo. Además, destacó que varias provincias ya adoptaron el desarrollo tecnológico realizado por el Colegio bonaerense con el objetivo de avanzar hacia un sistema notarial unificado en todo el país.
Actos de autoprotección: una consulta que crece
Durante la entrevista, Longhi también se refirió a una nueva inquietud que cada vez llega con mayor frecuencia a las escribanías: los actos de autoprotección.
Explicó que durante muchos años las consultas estaban vinculadas principalmente a testamentos, donaciones o herencias. Sin embargo, la realidad social cambió y hoy muchas personas buscan resolver qué ocurrirá si, estando con vida, pierden la capacidad de decidir por sí mismas.
«Hoy la gente vive más años y muchas veces está sola. Los hijos viven en otra ciudad o en otro país, o simplemente ya no existe el mismo núcleo familiar de hace décadas», señaló.
Los actos de autoprotección permiten dejar establecido con anticipación quién será la persona encargada de tomar decisiones personales y patrimoniales si, por una enfermedad o un accidente, alguien pierde el discernimiento. También posibilitan expresar qué tratamientos médicos se desean recibir o rechazar y quién administrará los bienes mientras dure esa situación.
Incluso, Longhi comentó que muchas personas incorporan decisiones vinculadas al cuidado de sus mascotas, una preocupación cada vez más frecuente entre quienes viven solos.
«Es una herramienta que solemos explicar como un ‘testamento para la vida’, porque permite dejar previstas muchas cuestiones antes de que aparezca un problema», resumió.
De cara a su segundo mandato, Longhi aseguró que el Colegio continuará invirtiendo en infraestructura tecnológica, ampliación de los archivos notariales y modernización de sus procesos, con el objetivo de seguir acercando soluciones ágiles y seguras tanto a los escribanos como a toda la comunidad.
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