Comunidad Profesional

José Farjat: el único agrimensor que estuvo en el campo de batalla de Malvinas

En el marco de la conmemoración de los 44 años del inicio de la guerra de Malvinas, el programa de radio Comunidad Profesional, emitido por FM Classique 106.5, contó con un testimonio de gran valor humano y profesional. El entrevistado fue el agrimensor José Farjat, un profesional matriculado en el Distrito 5 del Consejo Profesional de Agrimensura (CPA), con cabecera en la ciudad de La Plata. Su historia reviste una singularidad absoluta dentro de su sector: es el único agrimensor de este distrito que estuvo presente en el campo de batalla durante el conflicto bélico con Gran Bretaña en 1982.

Las marcas indelebles del campo de batalla
Durante la entrevista conducida por Gustavo Papa y Romina Grigioni, Farjat recordó con crudeza los momentos vividos en las islas. Las experiencias fueron «muchas y fuertes», pero si algo dejó una huella profunda en su memoria fueron los combates en el Monte Longdon. «Allí había todo muerte, sangre», relató el profesional, destacando que lo que más lo marcó emocionalmente fueron los bombardeos aéreos.

A 44 años de aquel conflicto, las secuelas persisten. Farjat confesó que esos bombardeos le provocaron un pánico a los aviones que nunca pudo tratar ni superar completamente. A pesar de los años, solo realizó un viaje en avión para visitar a su hermana en Europa por una promesa hecha a su sobrina, evidenciando que, como él mismo afirma, «nadie volvió como cuando fue; todos trajimos nuestras secuelas».

El relato de Farjat en los canales del CPA 5 de La Plata

El regreso y la contención familiar
Un punto fundamental en la recuperación de José Farjat fue el apoyo de su entorno más cercano al regresar al continente. Al llegar, contaba con el respaldo de sus padres, su hermana y quien era su novia en aquel entonces, hoy su esposa. Según sus palabras, ellos fueron sus verdaderos «psicólogos» y quienes lo guiaron para poder insertarse nuevamente en la sociedad en un momento en que se encontraba «muy mal».

Farjat destacó que tuvo la suerte de contar con una familia bien constituida, algo que lamentablemente no todos sus compañeros tuvieron. En la charla, reflexionó con tristeza sobre los casos de suicidios entre excombatientes que no recibieron la misma contención que él.

La agrimensura como refugio y motor de vida
Antes de ser convocado a la guerra, Farjat se encontraba bajo prórroga por estudios y ya trabajaba en Vialidad.

Al finalizar el conflicto, pudo reinsertarse en su puesto laboral y retomar su carrera universitaria. Aunque le costó casi un año reunir las fuerzas para rendir las últimas dos materias que le faltaban para recibirse, finalmente logró obtener su título de agrimensor.

La profesión no solo le dio un sustento, sino también un entorno de contención único. Farjat resaltó la camaradería y el compañerismo que caracteriza a los agrimensores: «Somos pocos y entonces hay mucha camaradería entre nosotros, mucho compañerismo… la profesión me llevó a mí a poder superar este momento».

El constante intercambio con sus colegas y la dedicación a su trabajo, tanto en el ámbito estatal como en el particular, fueron claves para mantener su mente ocupada y superar los traumas de la guerra.

El día que Puerto Madryn se quedó sin pan
Uno de los recuerdos más emotivos compartidos en Comunidad Profesional fue el regreso al continente a bordo del buque Canberra. Tras la incertidumbre sobre dónde desembarcarían, finalmente llegaron a Puerto Madryn, donde fueron recibidos por una multitud.

«Fue una recepción de todo el pueblo; nos daban de comer y ese fue el día que Puerto Madryn se quedó sin pan, porque todo el mundo nos daba pan», recordó conmovido. En ese contexto, los soldados entregaban papelitos con números de teléfono a los vecinos para que avisaran a sus familias que estaban bien.

Farjat pudo comunicarse con sus padres recién desde el aeropuerto de Trelew, utilizando un teléfono público, una semana después de que terminaran las operaciones bélicas, cuando su familia aún no sabía si estaba vivo.

El valor de «malvinizar»
Hacia el final de la entrevista, Farjat reflexionó sobre el trato que la sociedad y los gobiernos han dado a los veteranos. Recordó que durante muchos años fueron «escondidos bajo la alfombra» y tildados como «los loquitos de la guerra». Sin embargo, gracias a la militancia de los centros de excombatientes, hoy siente un reconocimiento y respeto distinto, marcado por la admiración.

Para el agrimensor, es vital seguir dando charlas en escuelas y participar en espacios mediáticos como el de FM Classique para que el tema Malvinas esté siempre presente. Según Farjat, estas acciones sirven para «malvinizar» y generar conciencia en las nuevas generaciones sobre lo ocurrido en las islas.

Este testimonio, que también cuenta con una versión audiovisual disponible a través del CPA Distrito 5 en sus redes sociales y otros espacios digitales, no solo honra la historia personal de José Farjat, sino que pone de relieve el compromiso de los profesionales de la agrimensura con la memoria histórica de nuestro país.

Ver video de la entrevista del CPA Distrito 5, con cabecera en La Plata

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