El viernes pasado, en las escuelas que pudieron, muchos niños y jóvenes volvieron a las clases en la ciudad de Bahía Blanca, afectada recientemente por una dura e histórica inundación. Desde este lunes se van a sumar más establecimientos para que los chicos regresen a las aulas.
“Entre los chicos hablaban de cuantos metros de agua les había ingresado a sus casas. Fue muy duro volver pero es importante que, en la medida que los colegios puedan, regresen a clases”, dijo a “Comunidad Profesional” Miriam Udi, vicepresidente de AIEPA y oriunda de Bahía Blanca.
“Uno de los alumnos no quería ir porque no tenía el uniforme” señaló angustiada Miriam. Sin embargo, el regreso a las clases fue con alegría. “La mayoría fue al aula con una sonrisa pese a la tristeza. Hoy después de muchos días dejaron de pensar en muerte, inundación y angustia”.
“Es importante abrir las puertas de los colegios en la medida que se pueda. Se necesita una gran contención no sólo de los alumnos sino en docentes y no docentes”, explicó.
De hecho, en muchos barrios afectados que es imposible circular aún. “En un jardín hasta peces encontraron en la cocina”, señalo Udi. «Hay mucho barro y mobiliarios que la gente deja en las calles porque están destruidos», añadió.
Desde AIEPA se está haciendo una gran campaña de elementos de higiene y de útiles escolares en toda la zona del Conurbano. “El jueves van a llegar las primeras camionetas. Estamos recibiendo una gran ayuda de todos”, explicó a FM Classique.
Según un relevamiento de AIEPA (Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Argentina), una de cada cuatro escuelas sufrieron daños severos. En la ciudad hay 232 y 96 de ellas son privadas.
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