En el marco de la semana de concientización sobre la muerte súbita, este fin de semana se realizarán actividades abiertas en La Plata, organizadas por la asociación civil Argentina Reanima. La propuesta busca acercar a la comunidad los conocimientos básicos de reanimación cardiopulmonar (RCP) y el uso de desfibriladores externos automáticos (DEA), herramientas claves para salvar vidas en situaciones críticas.
“Queremos que la gente pierda el miedo y se anime a actuar. Con nuestras propias manos podemos marcar la diferencia: si una persona recibe maniobras de RCP dentro de los primeros cuatro minutos, sus chances de sobrevivir pueden llegar al 80%”, explicó Diego Lafalce, secretario de Argentina Reanima e instructor en RCP, en diálogo con Comunidad Profesional, que se emite por FM Classique 106.5.
La jornada tendrá lugar este sábado 23 de agosto, de 14.30 a 17 horas en la Plaza Malvinas de 19 y 51. Allí, los vecinos podrán participar de talleres teórico-prácticos, que incluyen desde la identificación de un paro cardiorrespiratorio hasta la correcta aplicación de maniobras de RCP y el uso de los DEA.
La capacitación será abierta y gratuita, con la posibilidad de practicar sobre maniquíes en espacios preparados especialmente para el encuentro.
En Argentina, la muerte súbita afecta a 2 de cada mil habitantes cada año. Esto significa que unas 40.000 personas mueren anualmente en el país, una cada 10 minutos. Según Lafalce, el principal problema es que “la mayoría de los episodios ocurren fuera del hospital y muchas veces no hay personas entrenadas alrededor para intervenir”.
El referente también recordó la importancia de la Ley 27.159, reglamentada en 2022, que obliga a contar con desfibriladores y personal capacitado en lugares de gran circulación, como gimnasios, estadios, centros médicos o espacios donde transitan más de mil personas por día.
Más allá del miedo y la vergüenza
El desafío, según los organizadores, no es solo técnico. Muchas personas no se acercan por desconocimiento, por vergüenza a practicar en público o por miedo a lastimar a la víctima. “Es cierto que se puede fracturar una costilla, pero lo importante es entender que una persona puede sobrevivir a una lesión, pero no a un corazón detenido. Lo único que no podemos hacer es no hacer nada”, subrayó Lafalce.
Además, la actividad busca trabajar el aspecto emocional: “Si alguien intenta ayudar y no logra salvar a la víctima, debe comprender que no es responsable de esa muerte. Lo importante es animarse a actuar”, agregó.
La invitación está abierta a toda la comunidad platense. “Son solo unos minutos de práctica, pero ese conocimiento puede significar la diferencia entre la vida y la muerte”, resumió Lafalce.





