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Derecho a la educación para cientos de niños con el aporte de la UNLP

Los niños del barrio Los Hornos, Cuartel V, de la localidad de Moreno por fin podrán concurrir diariamente al colegio cuando pase la pandemia, al hacerse realidad un sueño largamente postergado: la edificación de la Escuela número 84.

Esta iniciativa tuvo lugar gracias al trabajo conjunto de la Clínica Jurídica en Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata y las asociaciones civiles El Arca y Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).

En el año 2017 la Clínica de la UNLP promovió, en un trabajo conjunto con las asociaciones civiles, una demanda judicial en representación de la población de un barrio muy postergado de Moreno, en el Gran Buenos Aires. Allí, a apenas 35 kilómetros de la Capital Federal, cientos de niños carecían de vacantes escolares para comenzar sus estudios primarios.

El Doctor José María Martocci, Director de la Clínica de Derechos Humanos, explicó: “Tomamos contacto con este barrio de Moreno y su déficit de vacantes escolares a través de ACIJ, una ONG con la que trabajamos mucho. Ellos, junto con la Asociación El Arca, venían impulsando reclamos sin éxito por vacantes escolares en un barrio muy postergado y no lograban ser escuchados”.

“Algunas familias llevaban a sus hijos a escuelas muy distantes; había niños que debían recorrer 8 kilómetros para llegar al colegio y por este motivo muchos terminaban abandonando. Más de 100 niños no acudían a la escuela. Con el tiempo vimos que la demanda escolar era mucho mayor que esos cien casos que teníamos registrados. Cuando comenzó a funcionar la mesa de trabajo con las autoridades municipales y provinciales quedó claro que más de quinientos niños y niñas no accedían a un derecho fundamental como la educación, que es deber del Estado asegurar “.

Para resolver la emergencia educativa se construyeron en un predio público 8 aulas modulares, baños para estudiantes y una cocina. Frente a la demanda creciente, las aulas modulares terminaron duplicándose. Mientras, en un terreno aledaño, comenzó la construcción del edificio definitivo.

En marzo cuando comenzaron las clases más de 1.000 estudiantes cursaban sus estudios primarios en las aulas modulares. Las autoridades calculan que con la nueva escuela en marcha ese número superará los 1500 estudiantes.El flamante edificio cuenta con una extensión de más de 2.000 metros cuadrados, e incluye más de diez aulas, todos los servicios de electricidad, gas, agua potable, una cocina y comedor, biblioteca, espacio recreativo, entre otras comodidades.

La escuela estará en condiciones de uso a fines de agosto.

 

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